Según datos de la Cámara del Comercio Automotor (CCA), la comercialización de vehículos de segunda mano retrocedió un 5,04% en los primeros cinco meses del año. En mayo, el derrumbe fue del 6,96% con el Gol manteniéndose como el modelo más elegido.
Las mutaciones en las pautas de consumo dentro del sector de la movilidad civil suelen reflejar de manera inmediata las tensiones de la macroeconomía y la pérdida de dinamismo en los canales tradicionales de financiamiento. Cuando la retracción de la producción fabril de unidades nuevas coincide con un enfriamiento en la transferencia de rodados seminuevos, las estructuras comerciales se ven obligadas a reconfigurar sus márgenes de ganancia. Para las plataformas informativas dedicadas al pulso comercial, analizar las estadísticas de las entidades registrales permite trazar una radiografía precisa sobre la capacidad de absorción del mercado interno.
El mercado de autos usados expone una evidente caída que corre en paralelo a la fuerte contracción registrada en la producción automotriz. En lo que va del año 2026, la comercialización de estas unidades acumuló una baja del 5,04% con respecto a los primeros cinco meses de 2025, lo que representa casi 40 mil vehículos menos en las calles. Los datos procesados por la Cámara del Comercio Automotor (CCA) encendieron alertas durante el mes de mayo, período en el cual el derrumbe se profundizó hasta alcanzar un 6,96% interanual al transferirse 154.830 unidades. A pesar de este panorama recesivo, el modelo Gol se consolidó una vez más como el auto usado más vendido en todo el territorio nacional.
El comportamiento inestable del sector anticipa un segundo semestre complejo donde la adecuación de las expectativas de los vendedores será determinante para reactivar las operaciones mercantiles.
