Medios que cuestionaron el patrimonio del vocero presidencial se quedaron sin acceso al edificio tras una confusa denuncia de injerencia extranjera.

Bajo el pretexto de combatir el «espionaje ruso», la gestión de Javier Milei inhabilitó las credenciales de prensa de cinco empresas de medios. La medida se da en un contexto de fuerte hostilidad hacia cronistas que indagaron sobre los créditos hipotecarios otorgados a funcionarios.
Entre los afectados se encuentran medios de diversas líneas editoriales que recientemente protagonizaron cruces tensos con Manuel Adorni. La paradoja de la jornada fue la permanencia de otros medios citados en la misma investigación de Open Democracy, los cuales pudieron ingresar sin inconvenientes. La periodista Liliana Franco, referente de Ámbito, desmintió cualquier vínculo con capitales extranjeros y lamentó que se tome una decisión tan drástica basándose en sospechas que aún no han pasado por el tamiz de la Justicia argentina.
El conflicto escala mientras se espera un comunicado formal que aclare los criterios de selección para aplicar estas restricciones de acceso.
