El cadáver fue localizado por un barco pesquero a 85 kilómetros de Magdalena, en aguas uruguayas. Aunque los familiares reconocieron tatuajes compatibles con uno de los cinco tripulantes de la lancha que zarpó desde Hudson hace once días, la identificación científica definitiva dependerá de un estudio de ADN en Montevideo.
La trastienda de las salas de situación de la Prefectura Naval Argentina donde se trazan los mapas de deriva fluvial según las corrientes del estuario rioplatense y la velocidad con la que las alertas de hallazgos en aguas internacionales activan los protocolos diplomáticos de asistencia forense suelen dominar las noticias policiales de mayor lectura en la región capital. En una coyuntura donde los familiares de los deportistas náuticos sostienen guardias permanentes en las costas bonaerenses y la incertidumbre golpea a las comunidades costeras tras casi dos semanas de rastrillajes ininterrumpidos, la aparición de indicios materiales altera el curso de la investigación judicial. Analizar el desarrollo de un operativo conjunto que moviliza helicópteros, guardacostas y baqueanos locales aporta una mirada analítica fundamental para comprender la complejidad de las tareas de salvamento en este junio de 2026.
Los pormenores del hallazgo confirman que el cuerpo sin vida fue divisado flotando en el sector exterior del río por la tripulación de una embarcación comercial que operaba en la zona de exclusión, dando aviso inmediato a las autoridades de la Armada Uruguaya debido a la proximidad geográfica con las costas del vecino país. Allegados a los tripulantes de la lancha «Chamigo-Ho» —que transportaba a Carlos Kovach, Claudio Kovach, Alejandro Boscardin, Damián Giubu y Sebastián Romegialli— se trasladaron hacia la base de operaciones trasandina para participar de los primeros reconocimientos visuales, logrando identificar marcas dermatológicas y tatuajes que coinciden con la fisonomía de uno de los buscados. Pese a estas precisiones familiares, los juzgados intervinientes ordenaron el traslado de los restos hacia las dependencias periciales de Montevideo para cumplimentar los análisis de compatibilidad genética rigurosos, mientras las dotaciones de Ensenada, Berazategui y Defensa Civil redireccionan los patrullajes marítimos hacia el cuadrante sur con la premisa de localizar el paradero del resto de los tripulantes.
Las bases operativas de la costa de Hudson mantendrán los esquemas de guardia pasiva y asistencia psicológica para los familiares de las víctimas durante el desarrollo de las pericias. Los partes meteorológicos de la zona marítima coordinarán el despliegue de las aeronaves de rastreo para las primeras horas de la mañana del domingo.
