El nuevo ministro coordinador unificará bajo su órbita la relación con los gobernadores y la oposición dialoguista en la Casa Rosada. Con la incorporación de Ignacio Devitt y Gustavo Coria como vicejefes de Gabinete, el oficialismo busca darle músculo político a la gestión y ordenar la transición tras la salida de Manuel Adorni.
La trastienda de los despachos presidenciales de la Quinta de Olivos donde se sellan las fusiones de las carteras ministeriales más estratégicas y la velocidad con la que los nuevos voceros oficiales reconfiguran las agendas de las conferencias matutinas suelen pautar las crónicas de mayor lectura digital en el país. En una coyuntura donde el Poder Ejecutivo necesita dinamizar los acuerdos fiscales con las administraciones provinciales para sostener su programa económico, la concentración de atribuciones en un cuadro con experiencia de gestión sacude el mapa interno del oficialismo.
Los pormenores de la transición que se formaliza durante la jornada de este lunes detallan que Santilli mantendrá reuniones operativas con los equipos salientes para ordenar el traspaso administrativo antes de la ceremonia de jura fijada para el martes a las 16 en el Salón Blanco. La nueva ingeniería del área prevé la disolución del Ministerio del Interior como entidad autónoma, absorbiendo sus competencias territoriales mediante la creación de dos vicejefaturas de Gabinete que quedarán bajo el mando directo del enlace parlamentario Ignacio Devitt y del colaborador de confianza Gustavo Coria. El presidente Javier Milei justificó este esquema emulando la centralización de funciones que en su momento se aplicó con Guillermo Francos, ratificando su confianza en la idoneidad técnica del flamenco conductor mientras la justicia ordinaria prosigue con la recolección de pruebas sobre los activos del exjefe de ministros Manuel Adorni.
Las oficinas del portavoz presidencial Adrián Ravier debutarán mañana con las rondas de preguntas habituales bajo el nuevo organigrama unificado. Las gobernaciones provinciales ya tramitan los pedidos de audiencia formal para reactivar las mesas de diálogo suspendidas durante el fin de semana.
