El fiscal Gerardo Pollicita investiga el fuerte desfase entre los ingresos salariales del exjefe de Gabinete y sus gastos. Los consumos mensuales promediaron los $5,7 millones en 2025.
La consistencia entre los ingresos formales de los funcionarios públicos y sus erogaciones reales constituye el eje central de las pericias de justificación patrimonial en el fuero federal. Cuando los niveles de consumo residencial, financiero o suntuario superan de forma ostensible la capacidad de enajenación de los haberes estatales, la justicia activa protocolos de investigación orientados a determinar la existencia de flujos financieros marginales o el posible uso de testaferros o prestanombres para canalizar gastos corrientes.
La investigación penal que encabeza el fiscal federal Gerardo Pollicita contra el exjefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, sumó constancias documentales sobre los movimientos bancarios del exvocero entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. El expediente revela que el exfuncionario acumuló consumos con tarjetas de crédito por $139 millones, con promedios mensuales que treparon de $4,2 millones en 2024 a $5,7 millones durante el 2025. Los montos llamaron la atención de los peritos contables debido a que, hasta fines de 2025, el sueldo bruto de Adorni era de $3,5 millones mensuales, incrementándose a $7,6 millones recién al asumir la Jefatura de Gabinete.
Las discrepancias contables obligarán a la realización de un exhaustivo peritaje contable oficial sobre todas las cuentas del entorno familiar del exfuncionario.
