El escritor vasco participó en la inauguración de la exposición «Narrar la herida: Las víctimas de ETA y la literatura», realizada en el centro memorial de Vitoria, donde conmemoró el décimo aniversario de su exitosa obra. Durante el evento, Aramburu afirmó que haber escrito este libro le otorga una profunda paz interior como escritor y ciudadano comprometido.
La trastienda de este testimonio repasa los inicios literarios del autor en San Sebastián y cómo los atentados del grupo terrorista ETA marcaron su perspectiva vital y creativa. El asesinato personal del senador Enrique Casas en 1984 y un atentado cercano a su casa familiar se convirtieron en detonantes clave para dar voz a las víctimas.
Los pormenores de la muestra cuentan también con la participación de Luisa Etxenike e Irati Goikoetxea, consolidando un espacio de memoria y reflexión sobre la violencia. Para Aramburu, aquellos sonidos de la violencia exterior interpelaron su vocación poética juvenil, impulsándolo a buscar nuevas formas de expresión literaria.
La obra literaria dejó huella. Se consolida como un referente sobre el terrorismo vasco.
