El dirigente sindical y exdiputado negó las acusaciones de violencia de género y aseguró que su pareja, la influencer Candela Arizaga, sufrió una emergencia médica grave. “Sentí que corría peligro su vida”, afirmó en televisión.
Tras el violento y confuso episodio registrado en un edificio de Belgrano, Facundo Moyano rompió el silencio para dar su versión de los hechos y respaldar las declaraciones judiciales de su pareja, la influencer Candela Arizaga.
En una entrevista televisiva, el líder del gremio de peajes explicó los momentos de tensión vividos durante la madrugada en que la joven de 23 años salió del departamento en estado de conmoción. Moyano sostuvo que la influencer atravesó un cuadro de salud crítico que requirió su intervención inmediata. Según su relato, la joven habría sufrido un paro cardíaco que lo obligó a realizar maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), seguido por un brote psicótico de varios minutos.
Respecto a las versiones que vinculaban lo ocurrido con estupefacientes, el exdiputado fue enfático en señalar que no presenció consumo de sustancias por parte de su pareja y se remitió a lo expuesto por ella en el expediente judicial. Asimismo, Moyano rechazó de plano las imputaciones por violencia de género o privación ilegítima de la libertad, asegurando que fue él quien recibió agresiones físicas durante el episodio, las cuales quedaron documentadas y presentadas ante la Justicia.
A pesar de la restricción perimetral vigente que le impide contactarse con Arizaga, el dirigente remarcó que su prioridad sigue siendo la recuperación de la joven y manifestó su deseo de volver a verla.
