Desde el Servicio Meteorológico Nacional rechazan el plan de ajuste del Gobierno y alertan que peligra la operatividad de la institución.

La preocupación radica en la falta de claridad sobre el alcance de la medida. Durante la última semana, los números de posibles despidos fluctuaron entre los 150 y los 250 agentes. García Scaba aclaró que el argumento oficial de «modernizar» la estructura no se condice con la realidad, ya que el organismo necesita presupuesto para equipamiento y no menos trabajadores. Con una planta disminuida en un 30%, diversas tareas de investigación y reporte meteorológico quedarían truncas, afectando tanto a la sede administrativa como a las delegaciones federales.
El personal del SMN exige respuestas claras sobre la estabilidad laboral de los científicos y técnicos.
