El informe Trust Barometer 2026 revela un alarmante crecimiento de la fragmentación social y la desconfianza ideológica en el país.

La polarización en Argentina ha dejado de ser un fenómeno estrictamente político para instalarse en la vida cotidiana. Según un estudio global reciente, la mayoría de los ciudadanos admite que se aleja de personas con posturas opuestas, profundizando la crisis de confianza institucional.
El relevamiento, realizado por la consultora Edelman sobre casi 34 mil casos, sitúa a la Argentina en un escenario de «insularidad». Los datos indican que el 76% de los encuestados ve como una prioridad absoluta sanar el tejido social. La confianza ya no se basa en valores universales, sino en la coincidencia ideológica total, lo que genera burbujas sociales aisladas unas de otras.
El estudio concluye que el nivel de hostilidad actual es percibido como una situación de crisis por casi la mitad de la población consultada.
