Tras el agónico empate frente a Boca en el estadio Víctor Legrotaglie, el Lobo mendocino amaneció en la cima de la tabla y prepara su visita a Defensa y Justicia con buenas y malas noticias en el parte médico.
Con el ánimo por las nubes no solo por la agónica igualdad conseguida frente a Boca Juniors con un rendimiento más que aprobado, sino también por la gran campaña que viene realizando, Gimnasia y Esgrima de Mendoza comenzó una semana agitada con novedades institucionales, deportivas y de enfermería.
La primera gran alegría para el conjunto cuyano llegó el lunes por la noche desde Santa Fe, concretamente con la derrota de Instituto ante Unión por 3 a 2 en el cierre de la octava fecha del torneo Clausura, un resultado que le permitió al equipo conducido por Darío Franco trepar a lo más alto de la Zona A.
- Liderazgo compartido: Con las 16 unidades acumuladas en el certamen, el Blanquinegro comparte la cima de su grupo junto a Vélez y al propio equipo cordobés, aunque se encumbró en el primer lugar gracias a una mejor diferencia de goles.
- La buena noticia sobre Módica: En el plano físico, el cuerpo técnico recibió un gran alivio con la recuperación del delantero Agustín Módica. El goleador del campeonato —que suma ocho conquistas— había sufrido molestias físicas que le impidieron estar ante el Xeneize, pero ya recibió el alta, entrena con normalidad y apunta a ser titular este viernes, cuando visiten a Defensa y Justicia desde las 19:15 por la novena fecha.
- La baja de O’Connor: No todo fueron buenas noticias para el Lobo, ya que el mediocampista Tomás O’Connor sufrió una distensión muscular durante el encuentro ante Boca y quedó descartado para el duelo en Varela, comprometiendo también su presencia para el compromiso del sábado 19 de septiembre frente a Deportivo Riestra en Mendoza.
De este modo, el conjunto mendocino transita un presente deportivo histórico y de alta exigencia, obligado a rearmar el mediocampo sin su pieza clave pero con la ilusión intacta de sostener la punta del torneo.
