El Millonario ganó 2-1 sobre la hora en Tucumán y sumó su tercera victoria consecutiva bajo la conducción interina de Leonardo Ponzio. Con 13 puntos, quedó quinto en la Zona B del Torneo Clausura.
River consiguió un triunfo de esos que pueden cambiar el ánimo de un equipo. El Millonario derrotó 2-1 a Atlético Tucumán como visitante, con un gol de Thiago Almada en tiempo de descuento, y sumó su tercera victoria consecutiva desde que Leonardo Ponzio asumió como entrenador interino.
El resultado también le permitió al conjunto de Núñez meterse en zona de clasificación a los playoffs del Torneo Clausura. Con 13 puntos, River ocupa actualmente el quinto lugar de la Zona B.
Después del partido, Ponzio destacó la postura de su equipo ante un rival que jugó gran parte del encuentro con un futbolista menos.
“El rival, el ambiente y la cancha hacen que jugar acá sea complicado. Nosotros vinimos con una postura, jugamos a lo que queríamos”, sostuvo el entrenador en conferencia de prensa.
El técnico remarcó que River había generado situaciones incluso cuando ambos equipos tenían once jugadores y aseguró que el plan no cambió después de la expulsión de Franco Nicola, quien recibió la tarjeta roja a los 12 minutos del primer tiempo por una dura infracción contra Lucas Martínez Quarta.
“Sabíamos cuáles eran las armas del rival: en la pelota parada tiene grandes ejecutores. El gol se podía venir y en este estadio, con este club, a veces se sufre. Logramos sufrir, logramos jugar y logramos ganar, que es lo principal”, explicó Ponzio.
Tres partidos, tres triunfos
Desde que tomó el mando de manera interina, Ponzio consiguió tres victorias en tres presentaciones, una racha que permitió que River recuperara terreno en la pelea por la clasificación.
En Tucumán, el Millonario logró ponerse en ventaja mediante Tobías Andrada, pero Atlético encontró el empate sobre el cierre gracias a Clever Ferreira. Cuando parecía que el partido terminaba igualado, apareció Almada en el descuento para darle los tres puntos al equipo visitante.
Ponzio también se refirió al rendimiento de Fausto Vera como mediocampista central y llevó tranquilidad respecto de las molestias físicas de Andrada y Tomás Galván.
“Tobías sufrió una paralítica en el primer tiempo y Tomi tenía un dolor en el tobillo, nada para preocuparse”, explicó.
El entrenador reconoció, además, que River atraviesa algunos momentos de irregularidad durante los partidos. Sin embargo, lo atribuyó al desgaste que realiza el equipo.
“Por el desgaste que hacemos, es normal que en ciertos momentos le demos la pelota al rival y te dominen. En el fútbol argentino pasa mucho. Es cuestión de trabajo, tenemos semanas largas y tenemos ganas”, afirmó.
Ponzio y el desafío que viene
De cara al próximo partido y al posterior parate por la Fecha FIFA, Ponzio pidió recuperar energías y trabajar sobre el aspecto físico y mental del plantel.
“Hay que tener frescura, nivelar la cabeza. A veces con tanta presión se necesita liberar y estar con los que no quieren, con las familias”, señaló.
Por último, el entrenador explicó su efusivo festejo tras el gol de Almada, una imagen que rápidamente se convirtió en una de las postales de la noche en Tucumán.
“En mi vida soy así, activo. Ojalá eso no interfiera en los jugadores y que sea una imagen que quede ahí nomás”, expresó.
River se llevó tres puntos importantes, extendió su racha positiva y volvió a colocarse entre los equipos que hoy estarían clasificando a la siguiente instancia del Clausura. El desafío para Ponzio será sostener este envión cuando aumente nuevamente la exigencia.
