El funcionario había asumido en 2024 y fue cuestionado por ceder instalaciones a una escuela vinculada a Marion Maréchal, rechazar la carta antidiscriminación y eliminar homenajes a las víctimas de la dictadura. Será reemplazado por el abogado Alfredo Soto.
La gestión diplomática y cultural en el exterior sumó un nuevo capítulo este lunes tras confirmarse la renuncia de Santiago Muzio al frente de la Casa Argentina en la Cité Internationale Universitaire de París, en medio de una serie de cuestionamientos por decisiones administrativas y acercamientos ideológicos.
La salida del funcionario, designado en el cargo en 2024, se precipitó luego de acumular fuertes críticas por parte de residentes, organizaciones sociales y autoridades del campus parisino —que aloja anualmente a unos 12.000 estudiantes e investigadores de ciento cincuenta países—. Entre los episodios más cuestionados figuraba el retiro, ocurrido en febrero de este año, de una placa instalada en 2022 que rendía homenaje a los estudiantes desaparecidos durante la última dictadura militar argentina, cuyo paradero nunca fue informado pese a los reclamos formales. A ello se sumaron denuncias por la expulsión discrecional de residentes y la cesión de espacios institucionales durante los fines de semana al Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), una escuela de formación política ligada a la referente de la ultraderecha francesa Marion Maréchal. La gestión de Muzio también generó un conflicto diplomático interno al negarse a firmar la Carta de Valores de la CIUP —que garantiza principios de no discriminación por género u orientación sexual—, bajo el argumento de alinearse con la postura oficial sobre la existencia exclusiva de dos sexos, una decisión que motivó a residencias de países como Japón, Canadá, Alemania y Dinamarca a suspender sus convenios de intercambio con la institución argentina. En su defensa, el funcionario había declarado en medios franceses su intención de «extirpar este lugar de las garras de la extrema izquierda», postura que terminó desgastando su permanencia. Ante esta vacante, el Gobierno nacional ya designó a su reemplazante: se trata del abogado y doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales Alfredo Mario Soto, vicerrector de una universidad de rosarina y exresidente de la propia Casa Argentina, quien cuenta con dominio del idioma francés y el perfil necesario para recomponer los lazos institucionales con las autoridades universitarias europeas a pocas semanas de la visita del presidente Javier Milei a Francia para participar de la Argentina Week y reunirse con su par Emmanuel Macron.
De este modo, el Ejecutivo busca ordenar la representación cultural en el exterior y calmar las tensiones académicas en la previa de una gira presidencial clave para la agenda bilateral.
