Los intendentes de la FAM exigen la restitución de subsidios y advierten que el cierre de comercios y la suba de tarifas están asfixiando a los vecinos.

Un crudo panorama sobre la realidad de los municipios argentinos fue presentado esta semana ante el Ministerio de Economía. Los jefes comunales nucleados en la FAM alertaron sobre una inminente crisis social derivada de la quita de transferencias nacionales y el aumento de la pobreza.
Los datos del informe son contundentes: en los primeros tres meses de 2026, la coparticipación sufrió una baja del 11%. El impacto de la desregulación tarifaria en energía y transporte ha generado un deterioro generalizado en la calidad de vida de los habitantes. Asimismo, se reportó el cierre de más de 22.000 unidades productivas en el país, marcando una recesión que también afectó al turismo. En el aspecto sanitario, preocupa la falta de acceso a remedios para jubilados. La FAM denunció además que la Nación ha incumplido con la entrega de alimentos, a pesar de que la necesidad en los barrios populares se incrementó un 100%.
Para frenar esta tendencia, los intendentes propusieron la creación de un espacio de articulación directa para normalizar el envío de recursos coparticipables.
