Según el último informe oficial de la Encuesta Permanente de Hogares, los ingresos familiares se redujeron frente al período anterior. Se profundiza la brecha salarial de género y la precarización entre trabajadores informales.
Los ingresos familiares en la Argentina continuaron experimentando una retracción durante el segundo trimestre del año, ubicando el ingreso medio per cápita familiar del total de la población en los $688.496, de acuerdo con el informe difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El relevamiento, titulado “Evolución de la distribución del ingreso (EPH)”, detalla que el promedio de dinero disponible por integrante de hogar se redujo en casi $40.000 en comparación con el primer trimestre, cuando se había calculado en $728.008 mensuales. Por su parte, el ingreso individual medio para el período abril-junio se ubicó en $1.094.136, marcando también un retroceso frente a los $1.153.457 registrados entre enero y marzo.
Del total de la población, el 62,4% percibió algún tipo de ingreso, segmentándose según los estratos en un promedio de $382.621 para el sector bajo, $1.033.047 para el medio y $2.641.394 para el alto. El informe volvió a poner de manifiesto la disparidad de género: mientras que los varones registraron un ingreso promedio de $1.266.369, el de las mujeres se redujo a $927.252. En el segmento asalariado, aquellos trabajadores con descuento jubilatorio percibieron en promedio $1.433.794, en contraste con los $706.204 que debieron afrontar los empleados informales o sin aportes.
Un duro diagnóstico estadístico que refleja el impacto de la contracción económica sobre los ingresos corrientes de los hogares y la persistencia de las asimetrías en el mercado laboral.
