La inflación esperada saltó del 16% al 30% en el nuevo informe del organismo. El crecimiento también sufrió un recorte debido a la incertidumbre internacional.
La ilusión de una inflación de un solo dígito o cercana al 15% para el próximo año parece alejarse. El FMI actualizó sus previsiones para Argentina, duplicando la tasa de inflación proyectada y recortando la velocidad de la recuperación económica en un entorno global complejo.
El informe de abril del FMI sostiene que la Argentina enfrenta dificultades adicionales por la caída en la demanda global y el cierre de rutas comerciales. Si bien en octubre se esperaba un crecimiento del 4,0%, la cifra bajó al 3,5%. En materia de precios, el ajuste fue de 14 puntos porcentuales al alza (pasando de 16,4% a 30,4%). El organismo advierte que la estabilización se ve amenazada por los costos internacionales de transporte y energía, que tienen un efecto multiplicador en la economía local.
Los nuevos datos obligan a reestructurar los desafíos de la política económica para adaptarse a un escenario de menor dinamismo.
