Los padres, de 15 y 16 años, planearon el engaño por miedo a sus familias. La beba está fuera de peligro en el Hospital Iriarte.
Lo que comenzó como un presunto abandono de una recién nacida en la estación de Ezpeleta terminó revelando una historia de angustia y tecnología. Una adolescente de 15 años confesó haber asistido su propio parto sola en su casa, bajo las instrucciones generadas por la inteligencia artificial ChatGPT.
El padre de la menor, un joven de 16 años, fue quien entregó a la beba a un desconocido en la zona de trenes, fingiendo ser un testigo ocasional que la había rescatado. Sin embargo, las contradicciones en el relato y la posterior confesión de la madre permitieron reconstruir el hecho. Según detallaron fuentes del Hospital Iriarte de Quilmes, tanto la madre como la hija se encuentran fuera de peligro y bajo observación del área de Neonatología.
El caso ha generado un fuerte debate sobre el acceso a la educación sexual y los riesgos de utilizar herramientas digitales en emergencias médicas.
