Tras el 3,4% de marzo, los relevamientos privados detectaron una baja en el ritmo de aumentos. El Gobierno espera quebrar la racha de nueve meses de subas consecutivas.
La inflación de abril muestra señales de alivio en rubros sensibles. Luego de que marzo cerrara en un 3,4%, los relevamientos de las principales consultoras durante la primera quincena del mes reflejan una desaceleración en el precio de los alimentos y bebidas, alimentando la expectativa oficial de cortar una inercia alcista que se sostenía desde julio de 2025.
Según la consultora LCG, la inflación mensual promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,2%, continuando la tendencia a la baja desde el pico registrado a finales de febrero. Por su parte, Analytica registró una variación de apenas el 0,2% en la tercera semana de abril, lo que lleva a proyectar un índice general del 2,9% para todo el mes. Este dato, de confirmarse, representaría una caída de 0,5 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Sin embargo, rubros como Carnes (1,5%) y Lácteos (0,6%) siguen presionando el índice hacia arriba, mientras el Gobierno mantiene su meta de alcanzar una inflación mensual cercana al 0% para mediados de año.
El presidente Javier Milei destacó recientemente datos que muestran una desaceleración del IPC nacional sin estacionalidad, reforzando la narrativa oficial de un sendero de desinflación pese a los fuertes aumentos acumulados en Educación y Vivienda en lo que va del año.
