La medida se tomó tras una denuncia de Casa Militar por presunto espionaje ilegal. Los trabajadores de prensa se encontraron con sus huellas dactilares eliminadas del sistema y no pudieron acceder a la sede de la Presidencia.
En una decisión sin precedentes desde el retorno de la democracia, el gobierno de Javier Milei cerró este jueves la Sala de Prensa de la Casa Rosada y denegó el acceso a todos los periodistas acreditados. La medida se ejecutó de manera intempestiva durante las primeras horas de la mañana, dejando a los cronistas de diversos medios nacionales en la reja de ingreso sin posibilidad de cumplir con sus tareas habituales.
La prohibición se fundamenta en una denuncia penal presentada por el responsable de Casa Militar, el general Sebastián Ibáñez, contra dos periodistas del canal Todo Noticias. La acusación apunta a la presunta divulgación de secretos políticos y militares tras la emisión de grabaciones realizadas en el interior de la casa de gobierno. Como respuesta, el Ejecutivo decidió no prorrogar las acreditaciones vigentes y eliminó los registros biométricos de los profesionales de prensa del sistema de entrada. La Secretaría General de la Presidencia, encabezada por Karina Milei, es el área de la cual depende el órgano de seguridad que impulsó la denuncia. Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial que aclare el plazo de esta restricción o el protocolo para una futura renovación de credenciales.
Organizaciones de prensa y periodistas de distintos sectores manifestaron su preocupación por lo que consideran un grave avance contra la libertad de trabajo y el acceso a la información pública.
