El organismo endurece los controles sobre facturación, gastos y pagos. Superar los topes de la categoría K o acumular 10 meses de deuda dispara la baja automática.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) mantiene bajo la lupa a los contribuyentes del monotributo. Para evitar el pase forzoso al Régimen General, es fundamental monitorear los parámetros de facturación y cumplir con las obligaciones formales.
Los motivos de exclusión son claros: exceder el límite de ingresos anuales, realizar gastos o movimientos bancarios incompatibles con la categoría, o vender productos que superen el precio unitario máximo permitido. Además, la importación de bienes para comercializar y tener más de tres actividades simultáneas son causales de baja inmediata. En cuanto a la morosidad, el sistema aplica la baja automática tras 10 meses consecutivos sin pagos.
Quienes resulten excluidos por exceder los límites no podrán reingresar al sistema por un plazo de tres años calendario.
