El concepto, originalmente diseñado por la NASA, fue mejorado por científicos chinos para fabricar antenas y estaciones directamente en órbita.
En un nuevo desafío a la hegemonía tecnológica de la NASA, China presentó avances en su propio sistema de fabricación espacial. Se trata de un robot inspirado en el concepto SpiderFab, capaz de tejer estructuras gigantescas utilizando fibra de carbono, eliminando la necesidad de transportar piezas terminadas desde la Tierra.
Aunque la NASA archivó el proyecto por dificultades en el ensamblaje en microgravedad, el programa espacial chino asegura haber superado los obstáculos de resistencia estructural. Tras pruebas exitosas en laboratorios terrestres, el próximo paso será el despliegue de estos robots en órbita para la creación de antenas de gran escala, optimizando costos y volumen de carga.
El éxito de esta tecnología podría redefinir la arquitectura de las futuras estaciones espaciales.
