La variación interanual en la Ciudad de Buenos Aires trepó al 32,1%. Solo cinco divisiones explicaron el 80% del aumento registrado por la estadística oficial.

Los datos oficiales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires revelaron una nueva aceleración en el ritmo de precios durante marzo. Con un avance del 3%, el IPC porteño reflejó el impacto de los aumentos en servicios regulados y gastos fijos del hogar, superando el acumulado del trimestre anterior.
El impacto en el bolsillo de los porteños fue impulsado principalmente por los costos asociados al mantenimiento de la vivienda, el agua y la energía, sector que aportó más de medio punto porcentual al índice general. La suba del 32,1% en los últimos doce meses evidencia una tendencia alcista que se profundizó con el inicio del ciclo lectivo y los nuevos valores en los combustibles. El reporte anticipa lo que podría ser una cifra compleja para el indicador nacional que el Indec difundirá el próximo martes.
Los analistas siguen de cerca el comportamiento de los precios regulados, que continúan siendo el principal motor de la inflación en el distrito.
