La fiscal Florencia Nocerez busca determinar si el ex diputado quebrantó la prohibición de acercamiento al encontrarse con la joven en Puerto Madero. En paralelo, la defensa de la denunciante volvió a pedir que se levanten las medidas cautelares.
La justicia porteña puso bajo la lupa los movimientos recientes de Facundo Moyano, al abrir una investigación para determinar si el ex legislador incumplió la prohibición de acercamiento y contacto vigente al encontrarse con Candela Arizaga en un apart hotel de Puerto Madero.
El expediente, a cargo de la fiscal Florencia Nocerez, avanza con medidas de prueba concretas con el fin de esclarecer si el encuentro clandestino se materializó pese a las restricciones cautelares impuestas en el marco de la causa por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Como parte de las diligencias, personal de la fiscalía secuestró las grabaciones de las cámaras de seguridad y los libros de registro de huéspedes del establecimiento hotelero, los cuales ya entraron en una etapa de análisis pericial. La pesquisa resulta de extrema gravedad institucional, dado que Moyano pesa sobre una prohibición estricta de acercarse a menos de 300 metros de la joven y de mantener cualquier vía de comunicación.
Dichas medidas restrictivas se originaron tras el confuso y escandaloso episodio registrado en la madrugada del pasado 4 de agosto en un edificio de la Avenida del Libertador, en el barrio porteño de Belgrano. En aquella oportunidad, Arizaga huyó corriendo del inmueble y fue interceptada por efectivos de la Policía de la Ciudad, ocasión en la cual uno de los agentes sostuvo que la víctima le confió haber sido agredida físicamente y retenida contra su voluntad, derivando en la detención temporal del ex dirigente político. Pese a ello, con el correr de los días, la joven retractó públicamente aquellos dichos ante las autoridades y manifestó en reiteradas oportunidades su intención de retomar el vínculo afectivo con el acusado.
En sintonía con esa postura, este miércoles su abogado defensor, Roberto Herrera, formalizó un nuevo escrito ante la Fiscalía de Género Norte para peticionar el “inmediato levantamiento” de las restricciones perimetrales. En la presentación judicial, el letrado argumentó que ya no subsiste un peligro real que amerite la continuidad de la tutela cautelar, insistiendo en que su representada niega tajantemente haber sido víctima de agresiones físicas, psicológicas o de privación ilegítima de la libertad, y ratificó la voluntad de ambos de restablecer el contacto mutuo.
De este modo, mientras la fiscalía avanza en el cotejo de las pruebas tecnológicas para corroborar si existió desacato judicial, la situación procesal del ex diputado continúa bajo rigurosa revisión de los tribunales.
