Los asaltantes irrumpieron por la tarde en una vivienda ubicada sobre la calle Muñiz. Tras agredir a los moradores y encerrar a los hermanos en el baño, se alzaron con electrodomésticos y el vehículo familiar.
Una familia que descansaba en su domicilio ubicado en la localidad bonaerense de José C. Paz vivió momentos de extrema tensión y violencia al ser sorprendida por cuatro delincuentes encapuchados que ingresaron a robar y les exigieron dinero bajo la advertencia de que habían sido «vendidos».
El violento episodio delictivo ocurrió alrededor de las 19:20 de este miércoles en una propiedad situada sobre la calle Muñiz, entre Pedro de Mendoza y Juan B. Justo. Según relataron las víctimas, los asaltantes irrumpieron de manera abrupta al grito de «policía» mientras los integrantes de la familia descansaban tras retornar de sus actividades laborales y académicas. Juan, uno de los hermanos afectados, contó que los malvivientes lo agredieron físicamente, lo ataron de manos y pies al igual que a otro de sus hermanos, mientras al resto los encerraron en el baño bajo amenazas permanentes de que tenían vigilados sus movimientos: «Todo el tiempo nos decían: ‘Los estuvimos espiando, dennos la plata, sabemos que hay plata’. No creo que haya sido al voleo, fue organizado», sostuvo en declaraciones a LN+.
En la misma línea, su hermana Mercedes detalló que los delincuentes les apuntaron con un arma de fuego y les aseguraron que conocían sus movimientos de toda una semana. Pese a entregarles los ahorros disponibles en el lugar, la banda continuó requisando la propiedad en busca de más efectivo. Finalmente, los asaltantes escaparon llevándose teléfonos celulares, computadoras, televisores y el automóvil familiar. Tras la huida, una de las víctimas intentó seguirlos infructuosamente a bordo de otro rodado y dio aviso a la policía, logrando posteriormente geolocalizar uno de los dispositivos sustraídos a unas 30 cuadras de allí, también dentro de José C. Paz. En el lugar del hecho trabajó personal de la Policía Científica para levantar rastros y evidencias que permitan identificar a los autores, quedando la investigación a cargo de las autoridades judiciales locales.
De este modo, la justicia y las fuerzas de seguridad buscan esclarecer el violento atraco y determinar la existencia de inteligencia previa en el marco de la causa.
