A través de la Disposición 6173/2026, el organismo regulador vetó el uso, la comercialización y la publicidad de todos los artículos de la marca B&T Química en todo el país y en plataformas electrónicas. Además, se ordenó instruir un sumario sanitario contra la firma.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición de comercialización y distribución de todos los productos domisanitarios de la marca B&T Química debido a la falta de inscripción y registro sanitario correspondiente.
La medida de restricción, oficializada mediante la Disposición 6173/2026, abarca a un amplio abanico de artículos elaborados por la firma —como limpiadores, desinfectantes y aromatizantes— tanto en el mercado físico como en plataformas de venta electrónica. Según advirtió el organismo sanitario, al no encontrarse debidamente registrados, resulta imposible garantizar las condiciones de elaboración, la composición, la calidad, la seguridad ni la eficacia de los productos.
Las actuaciones administrativas se originaron a partir de tareas de seguimiento y monitoreo llevadas a cabo por el Servicio de Domisanitarios, tras una denuncia que alertaba sobre la comercialización de artículos de dicha marca sin la habilitación legal. El relevamiento digital permitió constatar la promoción de limpiadores y desinfectantes en redes sociales y sitios web oficiales sin constancia de registro previo ni establecimiento autorizado como responsable.
Desde la ANMAT recordaron que el requisito de inscripción es fundamental para identificar a los responsables de la cadena de producción y someter a los artículos a los controles oficiales que aseguren su inocuidad para la salud pública. No obstante, las actuaciones aclararon que, con posterioridad al inicio del expediente, la empresa B&T Química S.R.L. —con domicilio declarado en la localidad bonaerense de Lavallol— logró inscribirse formalmente ante el organismo mediante la Disposición 7939/2025, quedando incorporada al sistema Themis bajo el legajo DM-0229.
Una medida preventiva destinada a resguardar a los consumidores frente a artículos de origen e higiene no verificados por la autoridad regulatoria.
