El apretado calendario del Xeneize, que compite en múltiples frentes bajo la conducción técnica de Rodolfo Arruabarrena, complica la diagramación del partido decisivo ante el Taladro. Por el momento, la organización baraja tres alternativas cronológicas para definir el encuentro.
El agendamiento de la semifinal de la Copa Argentina entre Boca Juniors y Banfield representa un verdadero rompecabezas debido al convulsionado calendario del conjunto de La Ribera, lo que obligó a evaluar distintas opciones sin demasiado margen de maniobra.
Tras dar una nueva muestra de carácter y afianzarse en su andar futbolístico tras el triunfo en el clásico frente a Racing, Boca continúa su marcha en tres competencias simultáneas. En ese escenario, el gran interrogante pasa por definir cuándo se disputará el duelo ante Banfield por el certamen más federal del país, existiendo tres alternativas principales sobre la mesa.
La primera opción apunta a la primera semana de octubre, más precisamente al miércoles 7, aprovechando que Boca no tiene compromisos entresemana. No obstante, el principal escollo radica en la agenda de Banfield, que debe enfrentar el lunes 5 a Rosario Central por la fecha 11 del Torneo Clausura. Para concretar este día sería necesario postergar el cotejo del torneo local, algo complejo por la logística y la cercanía de la fecha FIFA con la despedida de Lionel Messi en la Selección y el posterior compromiso de Boca ante Instituto el viernes.
Ante este panorama, la alternativa que toma mayor fuerza es la semana previa al Superclásico: el miércoles 28 de octubre, ubicado temporalmente entre el cruce con Independiente y el duelo ante River. Si bien cumple con los márgenes reglamentarios de descanso, la contracara es que representaría un desgaste físico considerable para el plantel boquense de cara al compromiso ante el clásico rival.
Finalmente, una tercera vía que comienza a ganar terreno y se perfila como la más viable es postergar la final de la Copa Argentina —inicialmente prevista para el miércoles 4 de noviembre— y utilizar esa misma fecha para llevar a cabo la semifinal pendiente.
Por el momento, las autoridades no han oficializado ninguna resolución y todo se reduce a especulaciones organizativas. En la otra llave del torneo, el finalista saldrá del cruce entre Atlético Tucumán y el vencedor de la llave de cuartos de final que disputarán Platense y Estudiantes.
Una definición calendarizada que mantiene en vilo a los cuerpos técnicos y a la organización, a la espera de un acuerdo definitivo que descomprima la agenda deportiva.
