Con la participación de sus principales referentes citados para las 15, la central obrera debate formalmente los actos de octubre y la visita papal. En paralelo, las críticas internas encabezadas por Pablo Moyano exigen abandonar las declaraciones y convocar a una huelga nacional contra el Gobierno.
La Confederación General del Trabajo (CGT) llevará a cabo este martes un cónclave clave en la sede de la Uocra, donde se pondrá sobre la mesa la organización del calendario de octubre, cruzado de lleno por el reclamo de los sectores internos más combativos que exigen convocar de forma urgente a un nuevo paro general.
La convocatoria a los secretarios generales fue fijada para las 15 bajo una agenda oficial que incluye la diagramación de las actividades por el 17 de octubre, las movilizaciones previstas en el marco de la visita del papa León XIV y el análisis de un documento técnico vinculado con el FMI. Sin embargo, la discusión sobre la estrategia frente a la gestión de Javier Milei amenaza con eclipsar los temas formales debido al malestar acumulado en gran parte de las bases sindicales.
La presión por endurecer la postura gremial quedó evidenciada en las últimas horas tras las duras declaraciones públicas de Pablo Moyano. El dirigente de Camioneros cuestionó abiertamente la inacción de la conducción cegetista y del arco peronista, interpelando a la dirigencia con reclamos directos: “¿Dónde carajo está la CGT? ¿Y dónde carajo está el peronismo? Ahora tienen que estar en la calle defendiendo a los trabajadores”, disparó, reclamando una reacción inmediata que culmine en una gran marcha y un paro nacional.
De esta manera, la conducción de la central obrera enfrenta una encrucijada compleja en su mesa chica ampliada: por un lado, debe ordenar las expresiones políticas y sindicales programadas para las próximas semanas; por el otro, le toca procesar un creciente reclamo de confrontación directa que busca transformar el plan de lucha en un conflicto generalizado contra las medidas económicas del Ejecutivo.
Una cumbre sindical de alto voltaje donde se definirá si el movimiento obrero unifica una respuesta de confrontación frontal o mantiene una estrategia de negociaciones fragmentadas.
