Una combinación económica y sostenible que permite reemplazar productos químicos. Conocé cómo prepararla para cuidar la piel y limpiar superficies difíciles.
La tendencia de reutilizar residuos domésticos sigue ganando terreno en los hogares argentinos como una alternativa natural y ecológica. En este contexto, la mezcla de café usado con azúcar se ha vuelto viral gracias a su versatilidad para el cuidado personal y las tareas de limpieza, eliminando la necesidad de recurrir a productos industriales costosos.
Esta preparación funciona principalmente como un potente exfoliante natural. Según los especialistas en cosmética casera, la textura del café combinado con el azúcar ayuda a remover células muertas, suavizar manos ásperas y eliminar durezas en los pies. Además, el café tiene la propiedad de absorber olores fuertes, lo que lo vuelve ideal para higienizar las manos tras manipular alimentos como cebolla o ajo.
El método de uso es sencillo: basta con mezclar el café seco con un poco de azúcar y aplicarlo con movimientos circulares. Expertos advierten, sin embargo, no utilizarlo sobre piel irritada o lastimada para evitar molestias.
