El líder de la organización y su pareja fueron detenidos en un operativo sorpresa. La policía logró reconstruir la estructura jerárquica de la banda dedicada al tráfico de drogas.
Luego de semanas de tareas de inteligencia y vigilancia encubierta, la Policía de la Provincia de Buenos Aires logró poner fin a la fuga de Fabián Jesús Bravo. El acusado, alias «El Gordo Pei», era intensamente buscado por un homicidio agravado y por liderar una red de narcomenudeo con anclaje en la zona norte.
El procedimiento, denominado por los investigadores como “Pei Gordo”, puso al descubierto cómo la organización utilizaba herramientas digitales para evitar el rastreo oficial. La captura se produjo en el barrio Martín Fierro, sitio donde Bravo se refugiaba con su familia. Según fuentes judiciales, la detención previa de un familiar directo con armas y droga fue el detonante que permitió a la UFI N°7 de San Martín identificar el patrón de movimientos del prófugo por el oeste bonaerense.
Con la cúpula tras las rejas, la investigación se centra ahora en las conexiones de la banda con otros puntos de venta de la región.
