La provincia registra un brote con más de 500 contagios confirmados. El Ministerio de Salud insta a profundizar el descacharrado en las viviendas.

La situación epidemiológica en el norte argentino suma un capítulo trágico tras confirmarse el primer deceso por fiebre chikungunya en la provincia de Salta. Con una curva de contagios que ya superó la barrera de los 500 casos, las autoridades sanitarias declararon el estado de alerta máxima para contener la propagación del virus.
El brote, que afecta principalmente a las zonas fronterizas y departamentos del norte provincial, ha puesto en tensión al sistema de salud local. Desde la cartera sanitaria informaron que la víctima fatal presentaba factores de riesgo, lo que complicó el cuadro clínico tras la picadura del mosquito Aedes aegypti. En respuesta, se han intensificado los operativos de fumigación y control focal, aunque los especialistas remarcan que la medida más efectiva sigue siendo la eliminación de recipientes con agua en los hogares.
Se espera que en los próximos días se den a conocer nuevos reportes sobre la evolución de los pacientes internados.
