El actor regresa a la cartelera porteña con el clásico teatral en el Teatro Liceo. En una entrevista, habló sobre su rol como padre, la organización familiar y el vínculo con su pareja.
El actor Andrés Gil atraviesa un gran momento profesional con su esperado debut en la obra La Ratonera, un proyecto que combina con su consolidada vida familiar junto a Candela Vetrano y su pequeño hijo Pino.
A sus 36 años, el artista se prepara para desembarcar en la sala del Teatro Liceo este jueves 3 de septiembre para formar parte de un elenco de primera línea que incluye a Carlos Belloso, Ludovico Di Santo, Romina Gaetani, Walter Quiroz, Carlos Santamaría, Malena Solda y Betiana Blum. En medio de los ensayos y los compromisos mediáticos, el actor se refirió a los rumores sobre su pareja y llevó tranquilidad: «Por suerte estamos bien. Se dicen muchas cosas… Si uno hace caso a eso se vuelve loco».
En el plano doméstico, la pareja transita la crianza de Pino, de un año y diez meses, articulando las agendas laborales de ambos. Frente a la consulta sobre cómo se organizan ante los horarios teatrales que lo mantendrán ocupado de miércoles a domingo, el actor destacó el rol fundamental de su red de contención: cuentan con abuelos y tíos muy presentes, además de asistencia externa debido a que viven lejos. Ante nuevos proyectos profesionales, afirmó con firmeza: «Somos un equipo», celebrando los logros laborales mutuos y priorizando el bienestar familiar.
De este modo, el actor equilibra su regreso triunfal a los escenarios porteños con una sólida dinámica de equipo en su vida personal.
