La Secretaría de Energía oficializó la medida en el Boletín Oficial. Los tributos tendrán un ajuste del 0,5% en la nafta y del 0,75% en el gasoil, mientras que el grueso de la actualización se postergó para septiembre.
A partir de este sábado 1° de agosto, los precios de los combustibles registrarán un nuevo ajuste en las estaciones de servicio de todo el país. A través del Decreto 693, el Poder Ejecutivo dispuso aplicar solo una fracción del incremento pendiente en el impuesto sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono, diferiendo el saldo restante para el próximo mes.
La medida oficial busca atenuar el impacto directo en la inflación sin desatender la meta de sostenibilidad fiscal. Con esta actualización, el impacto impositivo representará un aumento aproximado de $11 por litro en la nafta súper —cuyo valor promedio rondará los $2.058— y de $14 por litro en el gasoil, que pasará a costar cerca de $2.120 según el tipo de combustible y la región del país.
Desde el sector petrolero recordaron que los valores finales pueden presentar variaciones según las zonas geográficas, franjas horarias y esquemas de demanda dinámica fijados por las compañías operadoras.
El remanente acumulado de los incrementos tributarios correspondientes a 2024 y 2025 quedará congelado hasta el 1° de septiembre.
