La Federación Argelina cuestionó el desempeño del juez polaco Szymon Marciniak tras la derrota por 3-0. El informe apunta a dos jugadas puntuales que involucraron a Lionel Messi y Alexis Mac Allister, reclamando que debieron ser expulsados.
Las presentaciones de reclamos administrativos y los informes técnicos elevados ante las comisiones disciplinarias de la FIFA constituyen un recurso institucional habitual para los seleccionados que buscan dejar sentada su disconformidad ante fallos arbitrales que consideran perjudiciales en la fase de grupos de la Copa del Mundo. Cuando las federaciones nacionales traducen el malestar de sus planteles en expedientes formales, intentan abrir debates regulatorios sobre los criterios de amonestación y la intervención tecnológica en las jugadas de extrema gravedad física. Para las plataformas de comunicación abocadas al análisis reglamentario de la cita ecuménica, los fallos de las ternas europeas y las polémicas de los equipos sudamericanos, desglosar estos documentos resulta una herramienta fundamental para evaluar la rigurosidad del control deportivo.
La Federación Argelina de Fútbol (FAF) formalizó una protesta ante las autoridades máximas del fútbol mundial para cuestionar el desempeño del árbitro polaco Szymon Marciniak durante el partido inaugural del grupo, en el cual la Selección Argentina se impuso por un marcador de 3-0 con tres anotaciones de Lionel Messi. Según revelaron informes de la prensa deportiva argelina basados en fuentes dirigenciales del país africano, el reclamo se concentra específicamente en dos acciones de juego que, bajo la óptica de la FAF, merecieron sanciones disciplinarias severas y la expulsión directa de los futbolistas albicelestes involucrados. El primer episodio objetado describe una infracción de Lionel Messi con los tapones de su botín sobre la pierna del defensor y capitán argelino Aïssa Mandi, mientras que la segunda acción bajo la lupa consiste en un golpe de codo propinado por el mediocampista Alexis Mac Allister sobre la zona del rostro del volante Ibrahim Maza cuando el resultado ya se encontraba sellado a favor del conjunto sudamericano. La entidad africana plasmó en su descargo una profunda disconformidad debido a que ninguna de las dos jugadas mencionadas recibió un llamado de atención o una revisión exhaustiva por parte de los asistentes encargados de la cabina del VAR, argumentando que de haberse aplicado el reglamento técnico correspondiente, Argelia habría disputado una parte considerable del partido con superioridad numérica, alterando potencialmente el desarrollo final de las acciones.
La presentación del seleccionado africano aguarda ahora una respuesta de los departamentos legales del comité organizador del torneo. Los equipos técnicos de la federación confían en que el antecedente sirva para unificar criterios disciplinarios en los próximos encuentros programados para el cierre de la primera fase clasificatoria.
