La mujer protesta por la falta de una condena firme en una causa que lleva casi ocho años de trámite. Los dos imputados fueron condenados a 10 años de prisión en 2023, pero siguen libres por recursos de casación y nulidades procesales. La víctima sufrió una crisis nerviosa y terminó hospitalizada.
Las dilaciones recurrentes en los procesos judiciales por delitos contra la integridad sexual suelen generar escenarios de profunda revictimización y desamparo institucional para quienes denuncian. Cuando las sucesivas nulidades técnicas y las revisiones por defectos de forma postergan la ejecución de las penas, las personas afectadas se ven forzadas a recurrir a medidas de acción directa para visibilizar el estancamiento de sus expedientes.Para las plataformas informativas orientadas al seguimiento de la agenda judicial y de género, detallar las fallas procedimentales que traban las resoluciones definitivas resulta indispensable para comprender el reclamo social por una justicia con perspectiva de víctima.
Una dramática protesta conmovió a la capital de Catamarca cuando una mujer se encadenó frente a la Cámara de Apelaciones en lo Penal para exigir que se resuelva de forma definitiva una causa por abuso sexual con acceso carnal agravado que se inició en 2018. La víctima se presentó en el edificio judicial de la avenida Colón para consultar el estado del trámite. Tras ser informada de que recién en agosto se podría realizar una audiencia con un nuevo tribunal de juicio, la mujer decidió encadenarse en el acceso principal, donde manifestó su desesperación debido a que cruza habitualmente a los acusados en la vía pública. El expediente registra que en 2023 la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación condenó a los dos imputados a 10 años de cárcel. Sin embargo, el fallo no quedó firme debido a los recursos de casación interpuestos por las defensas, lo que les permite continuar en libertad. La Sala Penal del máximo tribunal declaró posteriormente la nulidad de las actuaciones por cuestiones vinculadas a las garantías del debido proceso e imparcialidad, al detectar que intervinieron magistrados que ya se habían expedido previamente en el caso.
En medio de la manifestación pública, la denunciante sufrió una descompensación por crisis nerviosa. Luego de ser recibida por autoridades de las Cámaras Penales N° 1 y N° 2, debió ser trasladada por personal de emergencias médicas de Catamarca hacia el Hospital San Juan Bautista.
