Los ataques cibernéticos se duplicaron tras la pandemia y el boom de la Inteligencia Artificial genera riesgos sistémicos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó en su último informe de estabilidad sobre una combinación de amenazas sin precedentes para las finanzas globales. La digitalización acelerada y las tensiones geopolíticas han vuelto a los bancos el blanco principal de la delincuencia informática.
Según el organismo, los ciberataques se han duplicado desde el inicio del Covid-19, representando las empresas financieras el 20% del total global. El riesgo de sufrir pérdidas extremas se ha cuadruplicado desde 2017, alcanzando los 2.500 millones de dólares. Además, un reporte de abril de 2026 incorpora a la Inteligencia Artificial como una vulnerabilidad emergente, advirtiendo que las estructuras de financiamiento ligadas a esta tecnología podrían propagar shocks en todo el sistema.
El FMI subrayó que la cooperación internacional es vital, ya que solo la mitad de los países posee una estrategia de ciberseguridad definida.
