Inversores de Zona Norte denuncian haber pagado USD 2.5 millones por departamentos de lujo frente al mar que nunca se construyeron. El terreno es selva virgen y la justicia ya investiga a tres implicados.
Lo que comenzó como una inversión soñada en las playas de Guanacaste terminó en una causa judicial por estafa. Un grupo de al menos 13 vecinos y amigos del exclusivo barrio San Isidro Chico, en San Isidro, denunció a tres desarrolladores argentinos por el proyecto «Air Homes» en Playa Tamarindo, Costa Rica. Según la denuncia, entregaron sus ahorros por unidades que hoy no tienen un solo ladrillo levantado.
La maniobra, llevada adelante por la empresa Ara Homes SRL, incluía el uso de renders realistas y una táctica inusual: los desarrolladores habrían geolocalizado las imágenes digitales en Google Maps para simular que los edificios ya existían. La magnitud del perjuicio es alarmante: mientras que las denuncias de particulares superan los USD 2.400.000, el expediente investiga contratos por casi USD 9 millones. Además de la falta de obras, los damnificados descubrieron que el terreno fue hipotecado por USD 485.000 a sus espaldas, lo que deja el único activo del proyecto al borde del remate judicial.
La causa ya tramita en Argentina y en el país centroamericano, donde también se investiga una posible maniobra de fraude bancario contra el Banco de Costa Rica (BCR).
