Las reformas electoral y de «ficha limpia», junto con los pliegos de designación de jueces impulsados por la Casa Rosada, quedaron atrapadas en desacuerdos con la oposición dialoguista. El Gobierno apura el debate antes del inicio de la Copa del Mundo.
Las dinámicas de negociación en la Cámara Alta exponen las dificultades del oficialismo para consolidar mayorías estables en torno a sus reformas de fondo. A pesar de haber girado un paquete de iniciativas prioritarias para el diseño institucional y judicial del país, los desacuerdos técnicos y políticos con sus principales socios parlamentarios comenzaron a dilatar los plazos de tratamiento en las comisiones clave, desafiando la estrategia del Ejecutivo de obtener sanciones definitivas antes del inicio del receso invernal o de los principales eventos deportivos internacionales.
La Libertad Avanza giró al Senado un número importante de proyectos que buscará que avancen antes del inicio de la Copa del Mundo de fútbol. Sin embargo, las diferencias con sus socios de la oposición dialoguista comenzaron a empantanar la agenda legislativa. Eso ocurre centralmente con la reforma electoral, «ficha limpia» y también con algunos pliegos para designar jueces, donde aparecen divergencias insalvables entre las intenciones de la Casa Rosada y las posiciones de las bancadas del radicalismo (UCR) y del PRO.
Las próximas jornadas de labor parlamentaria serán cruciales para determinar si los operadores del oficialismo logran destrabar los consensos mínimos que permitan dictaminar los expedientes.
