La Casa Rosada revisa el borrador de 144 páginas y posterga su presentación para no recargar la agenda parlamentaria. Primero priorizarán reformas clave como el Banco Central y la Propiedad Privada.
El Gobierno nacional decidió reestructurar el envío del megaproyecto de desregulación económica y definir una nueva Hoja de Ruta en la mesa política. Desde la Casa Rosada descartaron que la iniciativa haya sido archivada, pero admitieron que no ingresará en el corto plazo y que será fragmentada en leyes individuales para facilitar la negociación legislativa con las provincias y los bloques aliados.
La determinación oficial se profundizó tras las fricciones registradas con mandatarios provinciales durante los recientes debates en el Senado. En los despachos de Balcarce 50 buscan evitar que la resistencia de sectores específicos impida el avance de reformas que sí cuentan con un mayor consenso político.
Bajo este nuevo esquema, el Ejecutivo estableció un orden de prioridades. El primer bloque de debate abarcará la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal, Propiedad Privada, la reforma electoral y el Super-RIGI. Recién en una segunda etapa se analizarán las modificaciones al mercado de seguros, la desregulación inmobiliaria, la ley de mercado de capitales y el denominado «grillete fiscal».
Con esta división modular, el oficialismo apunta a graduar el costo político de cada medida y garantizar consensos paso a paso en el Parlamento.
