En una noche repleta de vaivenes emocionales en Córdoba, el Pirata se impuso por 3-2 en el estadio Mario Alberto Kempes. Con este triunfo heroico, el conjunto de Alberdi alzó el primer título de AFA de su historia. El festejo interminable en las calles.
Córdoba se tiñó de celeste de manera definitiva en una jornada que quedará grabada con letras de molde en las páginas de oro del fútbol argentino. Tras un partido vibrante, cambiante y de desenlace cinematográfico, Belgrano logró quebrar la paridad sobre el cierre para desatar la locura de decenas de miles de hinchas que colmaron la capital provincial.
La ilusión de ambas parcialidades era inmensa. Mientras el Celeste perseguía su estrella fundacional, River buscaba iniciar el ciclo técnico de Eduardo Coudet con una vuelta olímpica. El marcador final de 3-2 premió el esfuerzo de los cordobeses en un desarrollo con muchísimos vaivenes, donde la alegría cambió de lado de manera agónica. Los 25 mil hinchas permitidos dentro del Kempes armaron una fiesta interminable que luego se trasladó a las calles. El propio Ricardo Zielinski se mostró conmovido en los micrófonos: “Hemos venido para esto, para tratar de darle alegrías a la gente y por suerte lo hemos podido lograr”.
El plantel dio una emotiva vuelta olímpica de cara a su tribuna, cerrando una jornada inolvidable para el deporte del interior.
