Con los bancos cerrados y el transporte limitado, la actividad económica se reducirá al mínimo. Supermercados y shoppings operarán con esquemas restringidos.
El feriado inamovible por el Día del Trabajador generará un freno total en la actividad administrativa y financiera de la región. El sistema bancario operará exclusivamente de forma digital, mientras que el sector comercial se adaptará a una jornada de baja demanda y costos operativos ajustados por el pago de jornada feriada.
Las entidades financieras no tendrán atención al público, derivando toda la operatoria a cajeros automáticos y billeteras virtuales. En el sector comercial, la apertura quedará a criterio de cada empresa; sin embargo, la mayoría de las grandes cadenas de supermercados y centros comerciales optarán por el cierre total o el horario de medio día. El sistema logístico también se verá afectado por el cronograma de domingo en el transporte de carga y pasajeros, lo que podría alterar la reposición de stock en comercios de cercanía durante el fin de semana.
La actividad económica plena volverá a la normalidad al comienzo de la próxima semana.
