El ex custodio Julio Soria declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro y confirmó que Leopoldo Luque era el profesional responsable de la salud de Diego Maradona durante sus últimos meses. Soria, quien trabajó en la seguridad personal del astro desde 2015, relató ante los jueces haber mantenido comunicaciones directas con el médico sobre el deterioro físico del Diez, destacando episodios como la hinchazón en los pies y el consumo de alcohol, factores que preocupaban al entorno cercano.
La trastienda de este testimonio y la relevancia de las jornadas finales de la etapa de testigos dominan el interés de la fiscalía, que se prepara para la presentación de la Junta Médica. Soria contextualizó su labor en las viviendas de Brandsen y Tigre, ratificando que el vínculo entre el futbolista y Luque era de conocimiento pleno para quienes integraban la custodia diaria. El testigo recordó específicamente una ocasión en noviembre de 2020 donde, tras advertir el mal estado de Maradona, dio aviso al profesional, derivando finalmente en el traslado del paciente al sanatorio Ipensa para una internación necesaria de urgencia.
Los pormenores de la declaración subrayan la dificultad de movilidad que presentaba Maradona tras su cirugía de rodilla y cómo el equipo de seguridad debía asistir sus desplazamientos diarios. Ante la consulta sobre la supervisión de la salud, el custodio enfatizó que el rol médico de Luque era indiscutible tras haberlo visto en numerosas visitas en distintas residencias. Este aporte testimonial refuerza la reconstrucción de los días previos al fallecimiento que el tribunal busca completar antes del cierre de la etapa probatoria en San Isidro.
El proceso judicial avanza firme. La fiscalía se acerca a la etapa de conclusiones forenses.
