El gobernador bonaerense denunció que el Gobierno nacional utiliza el recorte de fondos como mecanismo de presión política. En medio de la disputa por los recursos, volvió a cuestionar el rumbo económico de la Casa Rosada.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a cargar contra el Gobierno de Javier Milei y denunció que la administración nacional utiliza el ajuste fiscal como una herramienta para presionar a las provincias y condicionar el tratamiento de proyectos en el Congreso.
A través de una columna titulada «Milei y las provincias: la extorsión como política de Estado», el mandatario bonaerense sostuvo que la reducción de transferencias y la falta de asistencia financiera forman parte de una estrategia deliberada para disciplinar a los gobernadores.
El pronunciamiento se conoció en un contexto de fuertes tensiones entre la Nación y las provincias, marcado por la discusión sobre la distribución de recursos y el avance de reformas impulsadas por el oficialismo.
Kicillof apuntó contra el recorte de fondos
En su publicación, el gobernador afirmó que el ajuste económico tuvo un fuerte impacto sobre las finanzas provinciales debido a la caída de la actividad económica y la reducción de los ingresos fiscales.
Entre los principales cuestionamientos mencionó:
- La disminución de las transferencias no automáticas para obras públicas, programas sociales y educación.
- La baja de la recaudación coparticipable producto de la retracción del consumo y la actividad económica.
- La caída en la recaudación de impuestos provinciales, como Ingresos Brutos, por el menor nivel de actividad.
Según Kicillof, este escenario afecta a provincias de distintos signos políticos y compromete la prestación de servicios esenciales como salud, educación y seguridad.
La respuesta del Gobierno
Desde la administración de Javier Milei sostienen que la reducción de las transferencias discrecionales responde a la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y avanzar con el objetivo de déficit cero.
La Casa Rosada considera que el ordenamiento de las cuentas públicas es una condición indispensable para consolidar la estabilidad económica y reducir la inflación, mientras que los gobernadores advierten que el ajuste trasladó gran parte del costo financiero a las administraciones provinciales.
Un nuevo capítulo en la disputa Nación-Provincias
Las declaraciones de Kicillof vuelven a exponer la creciente tensión entre el Gobierno nacional y los mandatarios provinciales, en un escenario donde la discusión por los recursos se mezcla con el debate legislativo sobre reformas políticas y económicas.
Mientras la Nación defiende su estrategia de ajuste, las provincias reclaman mayor previsibilidad financiera para sostener servicios e inversiones, profundizando una disputa que promete seguir ocupando el centro de la agenda política.
