El ministro de Seguridad bonaerense tildó de «eslogan de campaña» la reforma impulsada por el Gobierno nacional. Acusó a los funcionarios nacionales de eludir responsabilidades y de gestionar mediante redes sociales.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, salió este martes a responder con dureza los embates del Gobierno nacional, que responsabilizó a la gestión de Axel Kicillof por el freno judicial a la ley de baja de imputabilidad en el distrito.
El cruce dialéctico se desató a partir de la decisión de la jueza Marta Elba Pascual, quien frenó la normativa al advertir la falta de estructuras de contención y reinserción. Las reacciones desde Nación no se hicieron esperar: Diego Santilli y Patricia Bullrich embistieron contra el mandatario provincial bajo el argumento de estar «del lado de los delincuentes».
Lejos de mantenerse al margen, Alonso contraatacó en redes sociales y le exigió a Santilli que se dedique a gestionar y devolver los recursos quitados a la Provincia. Asimismo, ironizó sobre la actitud de los ministros de Milei: «O será que mostrar indignación por redes sociales es lo único que saben hacer». El titular de la cartera de seguridad ratificó que la norma nacional carece de sustento operativo sin la inyección de fondos para infraestructura carcelaria y fiscalías especializadas.
El nuevo cortocircuito político deja al descubierto la falta de consensos entre ambas administraciones en materia de seguridad y persecución penal juvenil.
