De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Energía, la comercialización de naftas y gasoil retrocedió tanto en la comparación mensual como en la interanual. El desplome de la capacidad de compra y la volatilidad del mercado internacional profundizan la retracción del sector.
La comercialización minorista de derivados del petróleo volvió a registrar una jornada en terreno negativo durante el sexto mes del año. La retracción en los despachos refleja el impacto directo del aumento acumulado en los precios de los surtidores sobre la actividad económica general y la movilidad de los usuarios.
La evolución del consumo de energía resulta un termómetro determinante para medir el nivel de actividad en la provincia de Buenos Aires. El encarecimiento de los insumos logísticos afecta de manera directa el costo del transporte de cargas y el traslado de pasajeros en el distrito bonaerense, donde la demanda de nafta súper y gasoil mostró signos claros de desaceleración.
Según el relevamiento sectorial del portal Surtidores sobre datos oficiales, en junio se despacharon 1.331.423 metros cúbicos de combustible en todo el país. La cifra representó una baja del 3,07% respecto de mayo y un descenso interanual del 2,9% en comparación con junio de 2025. El informe detalló además el comportamiento por tipo de producto:
- Gasóleo de uso comercial (G2): Sufrió la retracción más pronunciada, con una caída cercana al 9%.
- Nafta súper y premium: Cayeron 2,06% y 1,45% interanual, respectivamente.
- Gasóleo grado 3 (G3): Fue el único segmento en alza, con un incremento del 3,98%.
El panorama del sector expendedor se mantiene bajo observación estricta ante las tensiones en el precio internacional del crudo y la pérdida del poder adquisitivo de los conductores.
