El sindicalismo redobló su estrategia de confrontación en el plano externo e interno. En Ginebra, acusaron a la gestión libertaria de ejercer “violencia institucional” y calificaron la reforma laboral de “laboratorio internacional de las políticas de derecha”. En tanto, las dos fracciones de la CTA marchan este martes a la central histórica porteña.
La internacionalización de los reclamos de las centrales obreras argentinas constituye una herramienta recurrente para presionar a las administraciones de turno en foros de gobernanza global, buscando amplificar las objeciones que encuentran trabas en los parlamentos locales. Cuando estas acciones externas se ejecutan en simultáneo con protestas territoriales y concentraciones masivas en los centros urbanos, la conflictividad social adquiere una dimensión coordinada de alta intensidad. Para las plataformas de noticias que cubren el pulso de la política gremial, registrar la combinación de gestiones diplomáticas internacionales y movilizaciones callejeras resulta indispensable.
El sindicalismo argentino incrementó de manera notable su ofensiva contra las directrices del Poder Ejecutivo, operando en dos frentes simultáneos. Por un lado, en Ginebra, Suiza, los máximos líderes de la CGT acusaron a los libertarios de aplicar una reforma laboral que funciona como “un laboratorio a nivel internacional de las políticas de derecha”. En paralelo, en Buenos Aires, las dos fracciones de la CTA programaron para este martes, a las 13 horas, una movilización hacia la Plaza de Mayo con el objetivo de manifestarse en contra de “el ajuste de Milei”. Las fuertes denuncias efectuadas en territorio europeo se desarrollaron durante un encuentro de dirigentes de la CGT y de las CTA llevado a cabo por fuera de las deliberaciones de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), contando con la participación de referentes gremiales de otros países.
La doble jornada de protesta expone el quiebre definitivo de las relaciones entre las cúpulas de las representaciones de los trabajadores y los equipos ministeriales del Gobierno.
