El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la mínima llegó a -1 °C en el área metropolitana, mientras que rigen alertas por frío extremo en 21 provincias del país.
Las bajísimas temperaturas registradas en el inicio de julio ponen a prueba la infraestructura urbana de la región metropolitana, especialmente los tendidos de gas natural y las redes de energía eléctrica debido al uso masivo de artefactos de calefacción. El congelamiento de cañerías en zonas periféricas y la alta demanda en el centro urbano exigen al máximo los servicios públicos esenciales en una jornada donde el frío no da tregua.
La mañana gélida de este viernes consolidó un récord térmico para este 2026 en el Área Metropolitana de Buenos Aires, con un amanecer que rondó los 0 °C y marcas aún más extremas en el conurbano, donde Morón y Ciudad Jardín alcanzaron los -4 °C. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que la temperatura máxima apenas trepará hasta los 10 °C por la tarde, descendiendo a los 6 °C durante la noche. Paralelamente, gran parte del territorio nacional se encuentra bajo alertas amarillas, abarcando a 21 provincias, mientras que en varias localidades del interior bonaerense —como General Alvear, que registró -5 °C— rige la alerta naranja.
El organismo oficial anticipó que las condiciones estables se mantendrán hasta el cierre del fin de semana, cuando comenzarán a regresar las probabilidades de lluvia.
