La División Explosivos de la Dirección General de Bomberos activó un protocolo de emergencia en la capital provincial tras una alerta telefónica. El sector fue aislado de manera preventiva para realizar la inspección técnica del objeto militar, el cual se encontraba sin carga activa.
Las acciones coordinadas por las fuerzas de prevención y los cuerpos de especialistas en siniestros y explosivos dentro de las capitales provinciales representan una variable crítica para asegurar la tranquilidad ciudadana y el correcto funcionamiento del espacio urbano. Cuando se detecta la presencia de material de uso bélico o logístico militar en zonas de tránsito peatonal, las autoridades deben desplegar de inmediato mecanismos de contingencia estandarizados para mitigar cualquier tipo de vulnerabilidad. Para las plataformas informativas orientadas al seguimiento institucional, las políticas de seguridad en el interior del país y la gestión de emergencias, analizar el desarrollo de estos procedimientos es clave para evaluar la capacidad de respuesta de los organismos estatales.
La División Explosivos de la Dirección General de Bomberos de la provincia de Jujuy debió activar de urgencia un estricto protocolo de seguridad este jueves tras detectarse el hallazgo de un contenedor de granada de fusil antitanque en plena vía pública. El elemento logístico fue localizado específicamente en las inmediaciones de la Avenida Costanera de la capital jujeña, a la altura de la pasarela peatonal que conecta los barrios Chijra y Campo Verde. A partir de un aviso telefónico recibido por los operadores de emergencia, la Policía de Jujuy coordinó el desplazamiento de efectivos especializados, quienes procedieron al aislamiento perimetral del sector y a la ejecución de una inspección controlada mediante el uso de los medios técnicos correspondientes. Luego de concretar las evaluaciones físicas sobre el artefacto, las autoridades provinciales precisaron que el contenedor correspondía a una granada de fusil antitanque FM MK-3 calibre 40 mm y determinaron que se encontraba completamente vacío, sin carga explosiva ni componentes activos en su interior, descartando así cualquier peligro de detonación para los vecinos de la zona. Como complemento de la intervención técnica, los agentes realizaron un rastrillaje exhaustivo que abarcó un radio aproximado de 50 metros a la redonda para descartar la presencia de otros materiales peligrosos, obteniendo un resultado negativo antes de dar por concluido el operativo sin heridos ni incidentes.
La resolución exitosa del evento permitió restablecer la circulación normal en el corredor que une a los dos barrios de la capital jujeña. En paralelo, la Dirección General de Bomberos emitió un comunicado oficial recordando a la población la importancia de no manipular objetos extraños y comunicarse de forma inmediata con las líneas de asistencia ante situaciones de similares características.
