La caída íntegra del cielo raso en las oficinas de atención al público de la localidad pergaminense desató un fuerte conflicto político. El delegado Nano Bernaus denunció desidia por parte del Palacio Municipal y aseguró que el siniestro se produjo por la falta de obras estructurales pese a las reiteradas advertencias.

Un episodio de extrema gravedad edilicia sacudió la tranquilidad de Acevedo en las últimas horas, cuando la estructura superior de la dependencia comunal cedió por completo. El desmoronamiento de los paneles de yeso, perfiles de metal y el sistema de iluminación transformó el área de trámites en un cúmulo de escombros y suciedad, exponiendo el avanzado estado de deterioro del inmueble oficial.
El hecho fue descubierto por un empleado que, al intentar dar inicio a su jornada laboral, se topó con el salón principal devastado. Según los peritajes iniciales, el peso acumulado de desechos de aves en el entretecho, sumado a la falta de mantenimiento de las filtraciones, habrían sido los factores determinantes para el colapso. «La fortuna quiso que el derrumbe ocurriera en un momento en que no había nadie, porque el volumen de material que cayó habría sido letal para cualquier persona», explicaron fuentes del lugar.
Nano Bernaus, referente de la localidad, no ocultó su indignación y apuntó directamente contra la administración central de Pergamino. El delegado afirmó que el municipio se limitó a realizar reparaciones superficiales y «parches» que no atacaban el problema de fondo, ignorando los informes técnicos que alertaban sobre la inestabilidad del techo. Para Bernaus, el uso de fondos públicos en arreglos cosméticos impidió una solución definitiva que garantizara la seguridad de los trabajadores y los vecinos.
