Documentos filtrados exponen una campaña de desprestigio contra el Ejecutivo nacional que habría sido financiada por organismos vinculados al gobierno de Vladímir Putin.

La política exterior argentina quedó en el centro de una polémica internacional tras conocerse una presunta operación de prensa impulsada por Moscú. El objetivo de esta campaña habría sido distorsionar la percepción ciudadana sobre el presidente Milei mediante la infiltración de artículos engañosos en portales de noticias argentinos.
Según el consorcio de comunicadores que analizó las más de mil páginas de documentos rusos, la maniobra se extendió por un semestre a partir de abril del año pasado. La investigación detalla que se utilizaron agencias y analistas supuestos para colocar material periodístico sin firma o bajo identidades inventadas. El despliegue económico habría permitido que más de dos centenares de publicaciones aparecieran en medios digitales, aprovechando el contexto de tensión entre el alineamiento del gobierno local con Ucrania y los intereses estratégicos del Kremlin en la región.
El caso abre un fuerte debate sobre la ética en la pauta digital y la transparencia de los contenidos que consumen los ciudadanos en las redes y portales informativos
