La agencia recaudadora prioriza el flujo económico al quitar los castigos que bloqueaban la gestión de facturas.

En un giro hacia la modernización administrativa, ARCA decidió eliminar la sanción de CUIT limitada por incumplimientos en controles electrónicos. La normativa busca que el contribuyente sea inducido a cumplir sin ser expulsado del sistema comercial.
Hasta hace poco, una notificación no atendida en el domicilio fiscal electrónico podía significar la muerte civil de una empresa al quedar su clave tributaria restringida. Con la nueva Resolución 5832/2026, esa práctica queda en el pasado. El foco ahora se desplaza hacia un acompañamiento en el proceso de regularización, entendiendo que bloquear la facturación es contraproducente para la propia recaudación estatal a largo plazo.
La medida ya impacta positivamente en la operatoria de los profesionales autónomos porteños.
