Aunque el delantero de 30 años pidió volver al país tras reunirse con la dirigencia italiana, el club europeo rechazó los 9 millones de euros iniciales y tasó su salida en 15 millones. El Millonario sigue firme en la negociación por el atacante preferido del DT, en un mercado de pases que promete estirarse durante varias semanas.
La trastienda de los mercados de pases donde las cifras millonarias se discuten centavo a centavo entre los escritorios de Europa y la velocidad con la que el deseo de un futbolista puede torcer el destino de una negociación trabada suelen marcar el ritmo de las notas deportivas más leídas del invierno. En una coyuntura donde el cuerpo técnico necesita armar el plantel para la pretemporada y los hinchas exigen nombres de peso para pelear todos los frentes, la búsqueda de un centrodelantero de jerarquía internacional se vuelve una obsesión para la dirigencia. Analizar los puentes entre la ingeniería económica de las ofertas de Núñez, las exigencias de las ligas del exterior y el armado definitivo del ataque aporta una mirada analítica fundamental para comprender la estrategia de River en este 2026.
Los pormenores de las tratativas revelan que Giovanni Simeone mantuvo un encuentro clave con las autoridades del conjunto de Turín para manifestarles formalmente su intención de pegar la vuelta al club que lo vio nacer futbolísticamente, topándose con la resistencia del club dueño de su ficha debido a la reciente asunción del entrenador Ignazio Abate, quien solicitó evaluar a toda la plantilla antes de autorizar cualquier salida del plantel profesional. La propuesta económica de River, que alcanza los nueve millones de euros, no logró conmover al Torino tras haber invertido recientemente más de siete millones en su pase, fijando una cotización de salida cercana a los quince millones de la misma moneda que obliga a la mesa chica del Millonario a armarse de paciencia de cara a una contraoferta la próxima semana, sabiendo que el atacante es la prioridad absoluta para acompañar a Sebastián Driussi en una delantera que ya sumó las incorporaciones de Nicolás Otamendi y Mauro Arambarri pero que sigue buscando las firmas de Ángel Correa, Rafael Santos Borré y Giovanni Lo Celso para reforzar el plantel de cara al debut oficial.
Las oficinas del Monumental continuarán monitoreando los movimientos del mercado europeo y manteniendo el contacto diario con el representante del delantero durante los próximos días. Las gerencias del club confían en que la presión del propio jugador termine siendo el factor clave para destrabar la operación antes del cierre del libro de pases en agosto.
